Un proxy de sesión fija mantiene la IP de salida que se te ha asignado durante el tiempo que elijas. Ese tiempo es el TTL (tiempo de vida), configurable entre 1 y 60 minutos en el panel de Proxynet. Todas las peticiones que envías salen por la misma IP hasta que se agota el TTL; entonces el gateway asigna una IP nueva del pool y el temporizador se reinicia.
Sesión fija frente a rotativa: un proxy rotativo cambia de identidad en cada petición, lo que encaja con el rastreo sin estado y de gran volumen. Un proxy de sesión fija hace lo contrario y fija la identidad. En cualquier flujo que continúa después de un inicio de sesión, un cambio de IP a media sesión la corta o dispara una comprobación de seguridad en el objetivo: el modo fijo elimina ese fallo por completo.
¿Qué productos ofrecen sesiones fijas? La persistencia de sesión está disponible en los pools de proxies residenciales y proxies móviles 4G/5G, porque ambos se nutren de fuentes de IP dinámicas que necesitan gestión de sesión. Con los planes de proxy ISP y proxy de centro de datos la IP ya es tuya durante todo el plazo, así que la persistencia es el producto en sí y no un ajuste.
Elegir entre residencial y móvil depende de lo exigente que sea el objetivo: el pool residencial da la mayor cobertura geográfica, en 194 países, mientras que los proxies móviles 5G tienen el trust score más alto gracias al NAT de nivel operador. En cualquiera de los dos pools puedes abrir la sesión por HTTP y HTTPS o SOCKS5, con segmentación gratuita por país, ciudad, estado y ASN.